miércoles, 3 de julio de 2019

Que es la epiglotitis


La epiglotis es una estructura plana y delgada formada por cartílago elástico localizada en la base de la lengua y que durante la deglución se dobla sobre la glotis impidiendo que la saliva y los alimentos pasen a la tráquea.

La epiglotitis aguda consiste en la inflamación de la epiglotis y estructuras adyacentes de forma súbita, lo que puede ocasionar una obstrucción aguda de las vías respiratorias altas. Es una enfermedad grave que afecta principalmente a niños entre 2 y 7 años.

La principal causa de la epiglotitis es la infección por la bacteria Haemophilus influenzae tipo B (> 90%). Desde la introducción de la vacunación sistemática frente a esta bacteria hace más de 15 años, ha disminuido significativamente el número de casos de epiglotitis que se diagnostican cada año.
Se han descrito, sin embargo, algunos casos de epiglotitis por Haemophilus influenzae en individuos vacunados. La epiglotitis puede estar causada también por otras bacterias, virus, traumatismos directos y lesiones térmicas al ingerir líquidos calientes. El denominado edema angioneurótico puede también manifestarse en forma de epiglotitis.

Los síntomas típicos son fiebre, dolor de garganta y dolor al tragar. A medida que aumenta la inflamación de la epiglotis, el niño puede presentar dificultad para tragar la saliva, ronquera, incapacidad para hablar, estridor y dificultad para respirar. En ese momento debe considerarse una emergencia médica y el niño debe ser hospitalizado inmediatamente.

Para confirmar el diagnóstico pueden realizarse algunas pruebas como radiografías laterales del cuello en casos dudosos o la visualización directa de la epiglotis. Ésta debe ser realizada sólo por médicos con experiencia y con capacidad de asegurar la permeabilidad de la vía aérea, ya que esta maniobra puede provocar el cierre de la misma.

Cuidados Intensivos de Niños


En la mayoría de los casos, los niños son controlados en unidades de cuidados intensivos. Se administra oxígeno humidificado mediante mascarilla y antibióticos que cubran todas las posibles bacterias causantes de una epiglotitis.

En niños con un elevado riesgo de obstrucción súbita de la vía aérea puede ser necesaria la intubación traqueal. Los pacientes suelen presentar una rápida mejoría 24-48 horas después de iniciado el tratamiento, aunque la recuperación completa puede tardar más.

Es muy poco probable que un niño vacunado o que hay pasado una epiglotitis por Haemophilus influenzae vuelva a padecer la misma infección. Sin embargo, no es posible descartar infecciones de la epiglotis por otras bacterias o virus, aunque éstas son mucho menos frecuentes.

Otra enfermedad que puede presentar síntomas parecidos es la laringotraqueitis viral. Esta enfermedad está causada por una infección vírica (virus de la influenza, virus respiratorio sincitial y virus A y B de la influenza) especialmente en otoño y en invierno.

La laringotraqueítis suele ocurrir en niños más pequeños, entre 6 meses y 3 años, que han presentado previamente síntomas típicos de un resfriado, tienen una característica tos perruna y su estado general está mucho mejor conservado que en niños con una epiglotitis.

Finalmente, la inflamación de la epiglotis y la dificultad para respirar puede ser una manifestación más de un síndrome anafiláctico en el que se liberan gran cantidad de mediadores inflamatorios. Determinados alimentos, medicamentos y otras sustancias pueden desencadenar una reacción alérgica sistémica con múltiples manifestaciones.