Beneficios de tener guardias de seguridad

  • Son un elemento necesario

Los guardias de seguridad privada mantendrán la seguridad de tus instalaciones, reduciendo la posibilidad de daños, robos o violencia.

Son profesionales a los que se les ha enseñado a detectar cualquier comportamiento sospechoso. Pueden tomar medidas para detenerlo si lo detectan. Además, pueden proporcionar información valiosa a las fuerzas del orden que de otro modo sería imposible obtener.

  • Proporciona una fuerte sensación de seguridad

La presencia de un guardia de seguridad da a los propietarios, clientes y empleados una sensación de seguridad. En un lugar de trabajo seguro, los empleados serán más productivos y rendirán más, especialmente en los puestos en los que están intrínsecamente más expuestos.

  • Aumentar la eficacia con la que se gestionan los problemas de seguridad.

En caso de que se cometa un delito o una acción ilegal contra la empresa, los vigilantes de seguridad privada son la primera línea de defensa. Esto supone contar con un profesional que entiende cómo responder a un accidente.

  • Proporcionar tiempos de respuesta rapidísimos.

Contar con un guardia de seguridad disminuye el tiempo que le lleva reaccionar ante cualquier crisis. Por ejemplo, si un cliente hostil entra en tu local, puede intervenir al instante, mientras que la policía llega.

El escenario podría haber empeorado durante esos minutos, pero con el vigilante de seguridad al mando, el asunto se mantendrá bajo control hasta que llegue la policía, evitando lesiones y repercusiones desastrosas.

  • Aumentar la satisfacción del cliente

Los vigilantes de seguridad privada pueden ayudar a los clientes en sus necesidades básicas. Pueden, por ejemplo, guiar a un cliente aterrorizado hasta el aparcamiento a altas horas de la noche o dirigirlo a un determinado apartamento del edificio.

También pueden identificar errores o dificultades durante el proceso de instalación y notificarlos a la persona encargada del mantenimiento.

De hecho, todas las empresas importantes tienen su propio equipo de seguridad. La gran mayoría de los guardias de seguridad están obligados a llevar uniforme para ser reconocidos y proyectar autoridad.



Delitos cibernéticos

La ciberdelincuencia es un nuevo tipo de crimen transnacional cada vez más violento. Los delincuentes se han aprovechado de Internet, que se ha convertido en un aspecto casi indispensable de nuestras vidas, ya que proporciona información y comunicaciones en todo el mundo.

Tipos

  • Estafa

Los delincuentes emplean correos electrónicos no deseados, sitios web falsos y diversos programas informáticos para engañarte y hacerte entregar tus contraseñas, lo que les permite acceder a tu información personal.

Las personas menos familiarizadas con Internet y el comercio electrónico son más vulnerables a esta forma de delincuencia. Los delincuentes pueden hablar con las víctimas para entablar una relación de "confianza" y hacer que opinen sobre el dinero u otros artículos.

  • Revelación de secretos y suplantación de identidad

Tras obtener la información personal, el delincuente la utilizará para robar tu identidad con el fin de realizar compras o participar en actos ilegales, lo que podría llevarte a la quiebra.

El robo de la información personal de una víctima, por otra parte, es un ciberdelito porque viola la privacidad de esa persona. Entre otras cosas, el delincuente tiene acceso a su red social, a sus comunicaciones y al derecho a su imagen. En este grupo distinguimos a los siguientes individuos:

  • Se ha violado la confidencialidad de las comunicaciones.
  • Se usan y modifican datos personales.
  • Accede a datos y sistemas informáticos que no están autorizados.
  • Difunden datos, imágenes y películas, entre otras cosas.

El agresor puede amenazar a la víctima y obligarla a hacer cualquier cosa a cambio de que no se revelen sus datos personales.

  • Pornografía infantil, stalking y sexting

Debido a lo delicado del tema, la posesión y difusión de pornografía infantil es uno de los delitos informáticos más perseguidos. Dado que muchos portales están protegidos por un software específico que inhibe la vigilancia de los usuarios "genéricos".

El sexting, por su parte, supone el intercambio de fotografías o textos sexualmente explícitos. Se trata de un delito informático cuando se invade la privacidad e intimidad de la víctima y se publicita el contenido reclamado. Asimismo, cuando hay menores implicados o una de las partes no consiente la conducta, se considera un delito.

El stalking por su parte, es un ciberdelito cuando la víctima es acosada de forma regular. En él, el delincuente sigue, persigue y se comunica con el perjudicado, limitando gravemente su vida cotidiana y restringiendo su libertad.

Las redes sociales, los grupos de WhatsApp y otras aplicaciones similares, así como el almacenamiento en la nube, son las vías más frecuentes para este tipo de delitos.